Prioriza tus ideas con el método RICE
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Cuando una startup o un equipo de producto tiene decenas de ideas para desarrollar, la pregunta no suele ser qué hacer, sino qué hacer primero. Elegir mal tus prioridades puede retrasar entregas, gastar recursos o dedicar tiempo a funcionalidades y tareas que finalmente no aportan valor.
Para poder evitar esto, se han desarrollado marcos de priorización que ayudan a evaluar y clasificar las prioridades. Uno de los más usados, y del que te vamos a hablar hoy, es la metodología RICE.
¿Qué son los marcos de priorización?
Antes de definir esta metodología, es importante comprender qué es un marco de priorización. Estos simplifican la toma de decisiones cuando se desarrolla un producto. Ayudan a seleccionar qué tareas ejecutar frente a otras, funcionando como una hoja de ruta para orientar a los equipos a la hora de priorizar de manera informada.
Los marcos de priorización son importantes para la mejora de la gestión de los recursos, alinearse con las partes interesadas de un proyecto y los objetivos empresariales y para ofrecer un amyor valor al cliente, satisfaciendo sus necesidades.
¿Qué es la metodología RICE?
Como ya adelantamos, existen diferentes modelos de priorización, pero hoy te hablamos de uno de ellos: modelo RICE. Esta metodología fue popularizada por el equipo de producto de Intercom como una alternativa a los métodos de priorización que se basaban en la intuición. De esta forma, buscando una metodología que se basará en la objetividad, nació RICE.
RICE es el acrónimo de Reach, Impact, Confidence y Effort, los cuatro criterios utilizados para evaluar cada idea del proyecto. En este método, se asigna una puntuación numérica a cada uno de estos criterios para cada iniciativa o tarea que se quiera llevar a cabo:
- Alcance (Reach). Mide el número de usuarios que se verán afectados por una funcionalidad dentro de un periodo determinado.
- Impacto (Impact). Dentro de este criterio se estima cuánto impactará una funcionalidad a la experiencia del usuario o a los objetivos del negocio. Esto se mide con una escala:
- 3→ impacto masivo
- 2→ impacto alto
- 1→ impacto medio
- 0,5→ impacto bajo
- 0,25→ impacto mínimo
- Confianza (Confidence). Mide cuánta confianza se tiene de las estimaciones realizadas en los dos criterios previos, alcance e impacto. Esta se expresa en forma de porcentaje y es un reflejo de la solidez de los datos.
- 100%--> alta confianza, los datos se basan en pruebas y estudios
- 50%--> media confianza
- 20%--> baja confianza
- Esfuerzo (Effort). Dentro de este criterio se estima el trabajo total necesario para poder desarrollar la funcionalidad que se está evaluando. Debe expresarse en cuanto tiempo se necesitará y cuantas personas. Actúa como divisor dentro de la fórmula, cuanto mayor sea, menor será el resultado final.
Estos cuatro criterios son independientes, pero unidos en una fórmula generan una puntuación única. Con este resultado, los equipos de producto pueden decidir las funcionalidades que van a construir primero de manera objetiva.Veamos ahora cómo se aplica la fórmula para obtener la puntuación RICE:
RICE = (Reach x Impact x Confidence) / effort
Por ejemplo, una funcionalidad de producto tiene un alcance de 1.500 usuarios al mes, un impacto estimado de 2, una confianza del 80% (0,8) y un esfuerzo de unos 3 meses-persona. Con estos datos aplicamos la fórmula: (1.500x 2 x 0,8)/3= 800
Este mismo cálculo debe hacerse con todas las iniciativas o funcionalidades, después se ordenan los resultados de mayor a menor. De esta forma, la que obtiene una puntuación más alta se prioriza por encima de las otras.
En resumen, la metodología RICE es una herramienta esencial para la toma de decisiones, pero también una forma de fomentar una cultura de trabajo basada en datos, objetividad y un foco constante en el valor para el cliente.