Fotografía de una industria automatizada con IIoT

Cómo el IIoT conduce a la industria del futuro

En la actualidad, las fábricas, plantas energéticas, almacenes e instalaciones industriales de todo tipo generan volúmenes de datos. En ellos, hay numerosos parámetros que pueden ser monitorizados. Pero ¿cómo se puede convertir toda esa información en datos manejables que ayuden a trabajar de forma más eficiente?

En este contexto nace el IIoT o Internet Industrial de las Cosas, una evolución del IoT que se aplica a entornos industriales conectando máquinas, sensores y software para analizar datos y optimizar procesos. Te hablamos de él aquí.

Qué es el IIoT y en qué se diferencia del IoT

El IIoT (Industrial Internet of Things) o Internet Industrial de las Cosas hace referencia a la aplicación de tecnologías IoT en entornos industriales. Consiste en conectar maquinaria, sensores, equipos, vehículos y otros dispositivos para recopilar, intercambiar y analizar datos.

El NIST (National Institute of Standards and Technology) lo define como la aplicación de instrumentación sensores conectados y otros dispositivos a maquinaria y vehículos, especialmente en sectores como transporte, energía e infraestructuras críticas.

Conviene diferenciarlo del IoT, pues aunque sea similar y esté impulsado por las mismas tecnologías, su enfoque es muy distinto. Mientras el IoT conecta dispositivos destinados al usuario final, como por ejemplo un reloj inteligente, el IIoT se orienta a la automatización y eficiencia en un ecosistema organizacional conectado.

Esta búsqueda de la eficiencia en procesos industriales, hace que el IIoT sea un ecosistema mucho más amplio en el que convergen tecnologías como IT, sensores, conectividad 5G, edge computing, cloud, analítica, OT (tecnología operacional) e inteligencia artificial.

IoTIIoT
Orientado al individuoOrientado a entornos industriales
Wearables, domótica, dispositivos personalesFábricas, almacenes, agricultura, energía
Optimiza tareas cotidianasOptimiza procesos productivos complejos
Maneja menor volumen de datosManeja grandes volúmenes de datos que exigen precisión extrema

Cómo funciona el IIoT y qué beneficios tiene

Para que un sistema de IIoT funcione, hay todo un ciclo en el que los dispositivos recopilan datos, los transmiten, procesan y transforman en información útil para la toma de decisiones. Para que esto pase, se necesitan diferentes tecnologías que trabajan en sintonía:

  1. Sensores. Este es uno de los elementos clave para que funcione cualquier sistema IIoT. Estos deben integrarse en los equipos y la maquinaria industrial y son los encargados de recopilar la información sobre su estado y condiciones del entorno. Los sensores pueden medir parámetros como la temperatura, velocidad, consumo energético, presión, entre otros. Después, estos datos son enviados a un sistema central para que puedan ser analizados.
  2. Buena conectividad. Los datos tienen que poder llegar a los sistemas donde serán procesados. Por ello las instalaciones industriales deben usar diferentes tecnologías de comunicación y protocolos. En este contexto, el 5G puede tener un papel importante en algunas de las aplicaciones del IIoT. aunque no es la única opción de conectividad, pues dependerá de las características de cada instalación.
  3. Edge computing. Permite procesar los datos cerca del lugar donde se generan, en lugar de enviar toda la información a la nube. Esto resulta especialmente útil en procesos industriales que necesitan respuestas rápidas y, además, reduce la cantidad de datos que deben enviarse a la nube.
  4. Cloud computing. La computación en la nube permite almacenar grandes cantidades de datos generados por el sistema IIoT. Esto facilita el acceso a la información desde un mismo entorno. Puede complementarse con el edge computing.
  5. Inteligencia artificial y análisis de datos. Los datos deben analizarse y usarse para la toma de decisiones. Para ello, las herramientas de análisis de datos, inteligencia artificial y aprendizaje automático permiten identificar en la información obtenida patrones, anomalías y realizar predicciones.

El IIoT tiene múltiples aplicaciones en numerosos sectores, entre ellos, la fabricación inteligente, los Smart Warehouse (o almacenes inteligentes), la logística o en el sector energético. Pero ¿qué pueden lograr con esta tecnología?

  • Mayor eficiencia operativa. Gracias a la monitorización continua se tiene una visión más precisa de todo lo que ocurre, permitiendo optimizar el funcionamiento.
  • Reduce costes. El IIoT ayuda a detectar de forma temprana problemas, optimizando procesos que reducen costes asociados a averías, consumo energético o mantenimiento, por ejemplo.
  • Mejora de la calidad. Los datos recogidos por el sistema IIoT permite controlar de forma continua los procesos, identificando problemas de calidad y permitiendo mejorarlos.
  • Decisiones basadas en datos. Quizá uno de los beneficios más importantes es que el IIoT proporciona información objetiva sobre lo que está ocurriendo en las operaciones. Esto permite tomar decisiones basadas en datos que reduzcan el error humano.

La evolución que vive el IIoT está conduciendo a sistemas industriales cada vez más conectados, inteligentes y autónomos. Y tú, ¿crees que estamos ante uno de los pilares de la industria del futuro?